¿Felices fiestas? De cuando celebrar la navidad es un delito


fondos-de-navidad-con-frases-para-pantalla-hd-2
Es difícil imaginar ir a la cárcel por navidad.

albany1

A una semana de nochebuena y las calles están repletas, abarrotados los mercados municipales, crisis por aquí y por allá y maratones del Grinch y el Expreso Polar en la televisión por cable. Los latinos cantamos una mezcla de inglés chapuceado y nuestros propios villancicos y la Coca-Cola termina por sorprender con sus propagandas emocionales en los cortos comerciales de las redes, atiborradas de ofertas imposibles.

Y las vacaciones, y el frío y el cielo. Es diciembre, se nota, se respira. Queda poquísimo para acabar con la fiesta inaguantable de cuanta pirotecnia se haya inventado en China, con la comida recalentada de la noche anterior y la felicidad que sólo experimenta un niño bajo el árbol iluminado. Desde tiempos inmemoriales, así decimos cuando no le ponemos fecha exacta a los acontecimientos que se nos hacen comunes, la costumbre de las reuniones familiares repletas de comidas, de sobrinos inquietos revoloteando alrededor del panettone y de copas temblando al son de la música alegre de la temporada, reblandece el corazón de millones con su júbilo milenario. Desde Europa hasta América, el vago rastro que deja el perfume del incienso y las velas, del vino y los dulces horneados, se atesora en botellas de la memoria, que se vuelven a destapar el año entrante.

navidad-en-lima-plaza-armas_feliznavidadcom
Navidad en Lima. Perú. Imagen de: Archivo.Trome.pe

Es la navidad de Occidente, la de Papa Noel, el Niño Jesús, el Viejito Pascuero o San Nicolás. Dentro de la bruma que recorre las ciudades del mundo, que se adhiere a los adoquines congelados y a las ventanas empañadas, que se pasea en la risa y los llantos de nostalgias pasadas, es sencillo ignorar que el Jingle Bells de Pierpont puede enviar a la cárcel a un hombre, al otro lado del globo.

brunei-1_g
Calles de Brunei. Foto de: http://www.opendoorusa.

Cinco años de prisión en Brunei

El Estado de Brunéi Darussalam, o simplemente Brunei, comparte territorio con Malasia e Indonesia en Borneo, una de las islas más grandes del planeta. Es una nación mayoritariamente musulmana: su calendario marca una lista particular de días festivos, entre ellos el Nuevo año islámico y el Ramadán, pero la navidad se les prohíbe desde el 2014. El decreto realizado por el sultán Hassanal Bolkiah, jefe de Estado, especifica que el incumplimiento tiene como consecuencias la pena de hasta cinco años de cárcel o multas por más de 10.000 dólares.

Bajo amenaza y para no quebrantar las normas del Código Penal, no hay desfiles de Santa Claus invadiendo los comercios y las calles de Bandar Seri Begawan, la capital de Brunei, ni suenan villancicos ni se decoran árboles para el 25 de diciembre. En la humedad constante en la que viven, en su trópico deslumbrante, los pocos cristianos que residen en el país tienen permiso para realizar las fiestas, siempre que las puertas de sus hogares se mantengan firmemente cerradas y todos los adornos y el despliego de costumbres lejos de la luz pública.

05412716_xl
Foto recuperada de: HispanTV.

El calendario lunar de los saudíes

Arabia Saudita le sigue a Brunei, en la interminable línea sorpresiva de las prohibiciones de manifestaciones cristianas, y las órdenes directas, desde los altos escaños de la monarquía, prohíben, incluso a visitantes o turistas, encender una sola vela o llevar la más sencilla de las guirnaldas navideñas. La restricción se fundamenta en que los saudíes utilizan el calendario lunar y no el gregoriano, esto quiere decir que su año tiene, aproximadamente, 354 días, once menos que el occidental. Apartando el hecho de que las fechas no coinciden, tampoco lo hacen las culturas.

Según el informe 2014 sobre la Libertad Religiosa en el Mundo: “En diciembre de 2012, los mutawwa‘in (Policía Religiosa Islamita) arrestaron al menos a 41 personas que se habían reunido en un domicilio privado. Se les acusó de conspiración para celebrar la Navidad”.

55a9cfd81300002f009d7b0b
Imagen de: Huffington Post.

Terrorismo en nochebuena

En el Cuerno de África, Mogadiscio, la ciudad más poblada de Somalia, se hunde en el calor de un sol sin tregua y se suma a la nómina de los lugares donde la navidad ha dejado de celebrarse por dictamen nacional desde hace pocos años. En realidad, Somalia está básicamente volcada en el Islam, y sus autoridades han declarado que resulta ilógico festejar una fecha como nochebuena, contraria a la religión musulmana. Sin  embargo, las razones no se estancan en este punto.

Al Shabab (Traducido del árabe original como Juventud) es un grupo terrorista que comienza a operar en Somalia a mediados del 2006, y que pertenece, en el presente, a Al-Qaeda. Constituido como uno de los grupos fundamentalistas más activos de África, es responsable de atentar contra la vida y la seguridad de varias naciones del continente. Sus miembros son musulmanes radicales que defienden la ley Sharia y que, al igual que el actual gobierno, prohibieron toda festividad cristiana en 2007, cuando tenían el control político-militar de su país.

El miedo se respira, serpentea entre las llanuras de la república africana. Ya para enero del 2015, un coche bomba explotó cerca de una base militar somalí ubicada en Mogadiscio, asesinando a nueve personas. Somalia no olvida la masacre de la Universidad de Garissa, Kenia, perpetuada en abril del mismo año, por ello decide cuidarse las espaldas y apostar por la seguridad de sus habitantes. Prefiere no celebrar las fiestas a cambio de respirar una paz precaria por un período de tiempo.

centros-velas-para-navidad-18-1280x720x80xx-1

Corea del Norte y Tayikistán

Los niños son los que más disfrutan de las festividades en diciembre. Los recuerdos infantiles de la felicidad superpuesta se orientan a los días en los que las luces y los regalos llenan los hogares, hasta que enero vuelve a asomar el rostro. En Tayikistán, ubicado en Asia Central, el Ministerio de Educación prohíbe, desde el 2015, que los centros educativos decoren o celebren de alguna forma la navidad. Ni fuegos artificiales o recaudaciones de dinero para los más pequeños, los colegios del país deben limitarse a asumir la fecha como un día más.

Corea del Norte tampoco es asidua a celebrar la llegada de Papa Noel. Sin embargo, el festejo no está prohibido dentro de las fronteras del país. Es popular y divulgado como una anécdota curiosa el hecho de que el 24 de diciembre se alza, con mayor importancia sobre el espíritu navideño, la conmemoración del cumpleaños de la abuela de Kim Jong-un, el actual dictador.

¿Por qué prohibir y no sólo ignorar?

Existe una brecha gigantesca, más de la que cualquiera puede comenzar a imaginarse, entre Occidente y Oriente. No sólo las diferencias de culturas o de religiones, sino de perspectivas. La navidad tiene su origen cristiano en el nacimiento de Jesucristo, cuya ubicación cronológica más aceptada a nivel mundial y por la propia Iglesia Católica es el 25 de diciembre. El 24 se celebra la espera o Nochebuena.

El islam no describe la figura de Jesús como lo hacen los occidentales: para los musulmanes, es otro de los profetas de Israel. En Occidente, ningún país celebra el Rabi‘ al-Awwal (Nacimiento de Mahoma) por las mismas razones que los islamitas se abstienen de festejar la temporada decembrina. Este podría ubicarse como el equivalente de la navidad occidental: las calles de los países musulmanes se decoran con luces y diversos tonos de verde, e incluso, en algunos lugares, las familias intercambian regalos.

Pero ¿por qué volver ilegal una costumbre no compartida? El fundamentalismo encuentra una larga explicación en los miles de textos y conferencias que se han realizado a nivel mundial, sin embargo, nada más esclarecedor que la declaración de Sheikh Mohamed Khayrow, Director General de Asuntos Religiosos de Somalia:

“Todos los acontecimientos ligados a celebraciones de Navidad y Año Nuevo son contrarios a la cultura islámica y podrían dañar la fe de la comunidad islámica”.

Siguiendo la línea, el Ministerio de Asuntos Religiosos de Brunei precisa:

“Estas medidas buscan controlar que una celebración excesiva y abierta de la Navidad, lo que puede dañar las creencias de la comunidad musulmana”.

Humans Rights Watch, organización en pro de los derechos humanos, ha declarado que esta serie de medidas es una violación flagrante de la libertad de religión y conciencia (www.elmundo.es) Phil Robertson, subdirector de HRW para Asia, opinó, en el año 2015, al respecto:

sin-titulo

Traducción: ¿Por qué el dictador absoluto Sultán de #Brunei tiene miedo de Santa Claus? Sólo habló #BBC sobre la prohibición #Christmas, la falta de libertad de religión @hrw

Nos encontramos, hoy en día, tan distanciados del Oriente del planeta, que es imposible imaginar que vestirse de Santa Claus en algunos de sus países es absolutamente ilegal. Celebrar la navidad es, más que una costumbre llena de mercadotecnia o espiritualidad, un delito.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s